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El Beato de Silos: joya del Mozárabe y el Románico

En un post anterior, titulado El viaje de un manuscrito mozárabe: el Beato de San Miguel de Escalada, nos detuvimos en conocer el papel ejercido por el Apocalipsis de San Juan en torno al Año Mil, cuyos Comentarios -realizados por Beato de Liébana- fueron profusamente copiados en diversos manuscritos, todos ellos ricamente iluminados (ver la relación de los 31 manuscritos o Beatos conservados en dicha publicación).

Hoy nos detenemos en el Beato de Silos, procedente del monasterio burgalés del mismo nombre. Fue copiado por los monjes Domingo y Munio e iluminado con 106 miniaturas por el prior Pedro entre 1091 y 1109, coexistiendo el estilo románico y mozárabe. Además de contar con casi todas sus páginas -sólo le faltan tres-, presenta quizás el más bello conjunto de iluminaciones de todos los Beatos. Se conserva actualmente en la British Library de Londres, debido a que este bellísimo manuscrito fue robado y sacado de España en el siglo XIX por José Bonaparte.

En cuanto al monasterio de Silos, cabe destacar que es de origen visigodo, desapareciendo tras la invasión árabe; aunque refundado en tiempos de Fernán González, decae su actividad a causa de las razias de Almanzor, hasta que renace a mediados del siglo XI de la mano del abad Santo Domingo, el cual, con gran apoyo de Fernando I, devuelve el impulso monástico a la abadía. Después de su muerte fue canonizado; su sucesor, Fortunio, cambia el nombre del monasterio en honor del Santo abad y construye la iglesia románica y el mágico claustro que aún se conserva. Es en esa época cuando se inició una fabulosa biblioteca -en la actualidad contiene más de 140.000 volúmenes- y se reactiva el grandioso escritorio, que en ese periodo creó códices tan de tanta relevancia como las Glosas Silenses, las Etimologías de San Isidoro y este Beato del que hablamos hoy.

La elaboración del códice silense empezó el jueves 18 de abril de 1091, a la sexta hora del día, siendo los citados monjes Domingo y Munio los encargados de copiar el texto -labor a la que dedicaron varios meses-, que siguió con la iluminación, que se finalizó el 30 de junio de 1109. El manuscrito se inicia con cuatro folios de un antiguo antifonario visigodo e incluye no sólo el ciclo completo de ilustraciones del Apocalipsis y del Libro de Daniel, sino también ocho folios dedicados a los oficios de difuntos y una visión muy especial del Infierno.

Se trata de un códice suntuoso, escrito con una magnífica caligrafía en letra visigoda minúscula en la que ya se reconoce la influencia carolina, con miniaturas de colores muy vivos y decoradas con oro y plata, en las que se utiliza la gama cromática más bella de todos los Beatos. Se guarda gran fidelidad a la estructura de los beatos anteriores y a los contenidos de sus imágenes, pero ya se realiza en estilo totalmente románico, aunque como huella de la tradición se mantiene los arcos de herradura, característica habitual de los manuscritos mozárabes anteriores. En definitiva, un perfecto equilibrio entre el espíritu de los primeros Beatos mozárabes y la modernidad que entonces representaban la reforma gregoriana y el arte románico.

La última referencia en el monasterio de Silos sobre este códice es del siglo XIV; en algún momento posterior salió de Silos para ser documentado en la biblioteca del cardenal Antonio de Aragón en el siglo XVIII. El cardenal donó el códice al Colegio de San Bartolomé de Salamanca, pasando luego -tras la supresión del citado colegio- a la Biblioteca Real de Madrid. De allí sería robado por el Rey Intruso y el 19 de mayo de 1840 fue vendido a la British Library de Londres. Pura «Historia de España».

ENLACE BRITISH LIBRARY

Beato de Silos, una joya burgalesa y española hoy conservada en el corazón de la capital de Gran Bretaña

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