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La Interpretación del Patrimonio

Ante las dudas existentes sobre qué es la Interpretación del Patrimonio y otras cuestiones relacionadas, es interesante responder a distintas preguntas. Son las siguientes:

¿QUÉ ES LA INTERPRETACIÓN DEL PATRIMONIO?

Se trata de un proceso creativo de comunicación que tiene como objetivo conectar intelectual y emocionalmente al visitante con los valores asociados a un recurso patrimonial, todo ello con la intención de que genere sus propios significados al conectarse con el lugar visitado in situ desde los sentidos, el intelecto y la emoción.

Esta disciplina posee pautas metodológicas precisas, distinguiéndose dos fases claras: la primera de ellas orientada al estudio de los valores patrimoniales de un recurso (proceso en el que se adopta una perspectiva multidisciplinar), la segunda con pautas de trabajo para mejorar la comunicación entre el enclave patrimonial y los visitantes (comprende diseño de itinerarios, empleo de recursos y temas seleccionados).

¿QUÉ ES UN INTÉRPRETE DEL PATRIMONIO?

Es un profesional formado en el marco de las Humanidades y las Ciencias Naturales capacitado para revelar in situ las claves interpretativas y los valores patrimoniales asociados a un enclave natural o cultural, con la intención de que el visitante disfrute, aprecie y contribuya a la conservación del legado de nuestros antepasados. Para todo ello se sigue una metodología de carácter hermenéutico, con diseño de itinerarios, utilización de diversos recursos para la comunicación y elección de los temas asociados más relevantes. Profesionalmente esta actividad abarca desde aquellos que trabajan en la planificación de un Centro de Interpretación, hasta los Guías-Intérprete que son piezas claves en las visitas guiadas.

¿QUÉ ES UNA RUTA PATRIMONIAL?

Se trata de un itinerario diseñado por un profesional de la Interpretación del Patrimonio que tiene como objetivo comunicar y hacer sentir los valores patrimoniales asociados al lugar que se visita. En esta ruta es más importante el argumento que los datos y la información, ya que este argumento es el hilo conductor que aglutina en la ruta distintos bienes tangibles (puede ser el patrimonio del agua, un tiempo histórico, la mirada de un escritor o artista, etc.). Además, los sentidos cobran importancia para conseguir una eficaz comunicación entre el lugar visitado y el público (vistas y miradores, olores, tacto, gusto, oído) y los temas inferidos son claves para conectarse intelectual y emocionalmente con el bien patrimonial (la relación entre arquitectura y poder, las artes visuales como comunicación o el arte asociado a la muerte son buenos ejemplos). Se trata, en definitiva, de paseos que tienen como objetivo final conseguir toda una “experiencia patrimonial guiada”.

¿QUÉ ES UN GUÍA OFICIAL DE TURISMO?

Son profesionales acreditados desde los organismos públicos competentes que desarrollan de manera habitual y retribuida servicios de información turística en el marco de las visitas que se realizan a bienes patrimoniales, en el caso de Andalucía aquellos pertenecientes al Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

¿QUÉ ES UNA RUTA TURÍSTICA?

Se trata de itinerarios donde un Guía Oficial de Turismo describe un bien patrimonial a visitantes que generalmente ven por primera vez dicho bien o enclave monumental. En este tipo de rutas el discurso del guía se centra en el aspecto descriptivo del lugar, basando su labor en la aportación a los visitantes de datos históricos e información diversa que alude a aspectos como el origen histórico, estilo artístico o personajes que habitaron el enclave patrimonial que se visita.

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE UNA RUTA TURÍSTICA Y UNA RUTA PATRIMONIAL?

La mayor diferencia entre ambos conceptos reside en el dominio de lo descriptivo en la ruta turística, donde el Guía Oficial de Turismo aporta datos y ofrece informaciones generalmente de carácter histórico y artístico, frente al mayor protagonismo que tiene la interpretación en el caso de las rutas patrimoniales. En estas últimas domina el argumento frente al dato; los sentidos y la experiencia frente a las descripciones; la actitud proactiva y experiencial del visitante frente a la actitud pasiva de mero receptor de informaciones. En definitiva, en las Rutas Patrimoniales no se trata de “ver monumentos”, sino de “aprender a mirarlos”.

¿QUÉ TIPOS DE RUTAS PATRIMONIALES HAY?

La experiencia patrimonial deriva del cuidado diseño de diferentes itinerarios, siempre con paradas en puntos cualificados para así “saber mirar” y disfrutar el recorrido. La siguiente clasificación se establece en función de los distintos tipos de bienes o valores patrimoniales existentes, pudiéndose distinguir las siguientes rutas o visitas guiadas:

  • RUTAS AMBIENTALES, cuando el objetivo del recorrido es conocer el patrimonio natural de una comarca, es decir, bienes de gran calidad ambiental y generalmente considerados mediante alguna figura administrativa de protección -Espacio Natural Protegido, Monumento Natural, Reserva Natural, etc.-. Este patrimonio viene marcado unas veces por la riqueza vegetal o faunística, otras por los valores geológicos del entorno y, generalmente, presenta atributos estéticos y paisajísticos muy destacados. Se trata de itinerarios o rutas de senderismo de distinta dificultad y longitud, donde los miradores cualificados se orientan a la didáctica y disfrute del paisaje más natural. Como ejemplos de este tipo de itinerario presente en nuestro catálogo citamos la Ruta por la Dehesa de Abajo (Puebla del Río, Sevilla).
  • RUTAS PAISAJÍSTICAS, cuando el entorno visitado presenta importantes valores paisajísticos, bien asociados al entorno rural y agrario, bien marcados por bienes patrimoniales de fuerte impronta visual en el paisaje como castillos, monasterios, molinos, ermitas, etc. Como ejemplo destacamos del catálogo la Ruta de los molinos harineros de Alcalá de Guadaíra (Sevilla).
  • RUTAS URBANAS, cuando la arquitectura y el paisaje urbano son los que marcan un itinerario jalonado de monumentos o enclaves históricos. Pueden distinguirse entre la visita general a una villa o ciudad, un paseo por un barrio o sector de una urbe o itinerarios temáticos por calles y plazas, muchas veces con alguna visita a un interior. Como ejemplo comentamos la Ruta de La Peste por la Sevilla de 1649.
  • RUTAS MONUMENTALES o visitas guiadas a monumentos catalogados como Bien de Interés Cultural, distinguiéndose edificios religiosos -monasterios, conventos, iglesias- y civiles -palacios, edificios públicos, archivos-. Como ejemplo planteamos dentro del catrálogo un Recorrido por el Real Alcázar de Sevilla, con distintos itinerarios temáticos posibles además de la visita general o básica para conocer el monumento.
  • RUTAS MUSEÍSTICAS o visitas guiadas a museos y centros expositivos, distinguiéndose las colecciones permanentes de la que tienen carácter temporal. La Visita al Museo Thyssen Málaga sería ejemplo de lo primero y la Visita a la exposición de Magallanes en el Archivo de Indias de Sevilla ejemplo de lo segundo.
  • RUTAS ARQUEOLÓGICAS, cuando los bienes que se visitan se han estudiado y puesto en valor desde la Arqueología, distinguiéndose bienes arqueológicos custodiados en centros expositivos, restos antiguos que forman parte del contexto urbano y aquellos yacimientos arqueológicos que pueden visitarse in situ, estos últimos muchas veces definiendo auténticos “paisajes arqueológicos”. Como ejemplo del primer caso podemos citar la Visita a la Casa Bonsor de Mairena del Alcor (Sevilla), del segundo la Ruta por la Sevilla Romana y, para el tercer caso, la experiencia patrimonial arqueológica que se deriva de la Visita a Munigua (Sevilla).
  • RUTAS VERDES, con recorridos de carácter botánico, paisajístico o histórico por el patrimonio vegetal de una ciudad, donde se conjuga la descripción de las distintas especies con el diseño de la arquitectura del espacio verde y la historia del lugar. Podemos distinguir las rutas por jardines históricos -musulmanes, mudéjares, renacentistas, románticos, regionalistas…- de los recorridos por modernas zonas verdes de vocación metropolitana, siendo el Parque de María Luisa ejemplo de lo primero y el Parque del Alamillo ejemplo de lo segundo, ambos en la ciudad de Sevilla.
  • RUTAS EXPERIENCIALES, cuando la gastronomía, los oficios antiguos y fiestas o tradiciones de una comarca o ciudad son los protagonistas, es decir, el patrimonio inmaterial de una comunidad. La Ruta de la Semana Santa de Sevilla o el itinerario De tapas y vinos por Triana en Sevilla serían ejemplo de este tipo de experiencias patrimoniales.

Este post ofrece una breve síntesis de preguntas y respuestas en torno a la Interpretación del Patrimonio. Espero haya sido de vuestro interés.

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Ruta de Murillo realizada para el Club de la Lectura de Tocina
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