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«Hortus coclusus» en Astudillo: peregrinación de un sevillano a tierras de Palencia

Verano de 2018. Este sevillano que escribe realiza una «peregrinación» a un lugar que siempre quiso conocer. Se trata de la localidad de Astudillo, provincia de Palencia, donde parece ser que nació María de Padilla en 1334. Quise así estar in situ en el convento de Santa Clara, fundado por la amante de Pedro I en 1353 junto al palacio mudéjar que el rey castellano construyó en estas austeras y bellas tierras palentinas -hoy día es un conjunto unificado, siendo el palacio un pequeño museo-. María de Padilla fue enterrada en dicho convento tras su muerte en 1361, conservándose hoy día sus restos mortales en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla.

Al margen del recuerdo de Pedro I y su amante, el motivo de mi viaje fue la arquitectura de este antiguo palacio real, de la cual hablaremos en profundidad en otro post. Sólo adelantar que su portada constituye el primer eslabón de una serie de portadas mudéjares castellanas que culminarán en la fastuosa fachada del Palacio del Rey don Pedro en el Alcázar de Sevilla. Pueden ver en la imagen inferior el primitivo palacio petrista, enclave de culto para este que escribe.

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Verano de 2018. Un sevillano del Betis cumple un sueño: visitar el palacio del rey Pedro I y el convento fundado por María de Padilla en la localidad palentina de Astudillo.

Pero esta entrada del Blog se detiene en una estampa atemporal que sorprendió a este viajero. La hermana que me atendió y mostró el conjunto religioso y palatino, abrió a este visitante el mayor de los misterios: el hortus conclusus. El jardín y el huerto del convento permiten viajar en el tiempo para recordarnos cómo serían aquellos vergeles conventuales que poblaron nuestro país desde la Edad Media.

La imagen es evocadora de otro tiempo, con permiso de la impertinente farola: una sencilla y austera tapia, que delimita y protege el jardín y el convento del exterior, plantas mediterráneas y aromáticas, que aseguran perfumes culinarios y remedios medicinales, y, sobre todo, la vida, experiencia y sabiduría que destila en la fotografía la hermana de Santa Clara. El resto, dejo que lo imaginen: agua y pozo, aves y peces, botánica y especias, cocinas y farmacias, sosiego y silencio, paz espiritual, hombre y naturaleza… En definitiva, hortus conclusus. Eternidad.

Hortus conclusus y eternidad en Astudillo (Palencia)

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