Ruta Regionalismo y Modernismo: Arenal y Triana
- Punto de encuentro: Plaza del Cabildo
- Punto final: Plaza de Santa Ana
- Fecha y hora: a convenir
- Duración: 2 horas
- Precio: contacto info@cesarlopezgomez.com
Modernismo y Regionalismo. Ruta por el Arenal y Triana: tradición y cerámica
Uno de los movimientos arquitectónicos menos conocidos en Sevilla es el Modernismo, que se desarrolló en esta ciudad entre los años 1900 y 1916, cuando arquitectos como Aníbal González, Simón Barris o José Espiau y Muñoz abrazaron las novedades del también llamado Art Nouveau. Se trató de una nueva arquitectura que se basaba en lo artístico más que en lo constructivo, en el cuidado por lo decorativo y el desarrollo de distintas artes aplicadas, en un fachadismo que articulaba la nueva ciudad escenográfica y, sobre todo, en la libertad creativa del arquitecto, que utilizaba las formas orgánicas y curvas de la Naturaleza como fuente de inspiración.
Pero entre los años 1910 y 1912, todos estos jóvenes arquitectos realizaron un inevitable viaje hacia un nuevo paradigma cultural y arquitectónico: el Regionalismo. Se trata de un movimiento que ha dejado profunda huella en el paisaje urbano de Sevilla, basado en este caso en la reivindicación de la Historia y lo vernáculo. Se plantea así una nueva ciudad basada en la decoración y la escenografía de fachadas, pero en este caso siguiendo las tradiciones locales y los valores históricos del lugar.
Partiendo de estos planteamientos, en la Ruta modernista y regionalista por el Arenal y Triana: tradición y cerámica puede conocerse cómo el valor de lo histórico y autóctono fue esencial para los planteamientos básicos del Regionalismo sevillano. Triana y el Arenal representan, en este contexto, el sabor y la tradición, conjugando así el nuevo paisaje urbano creado en los años 20 con las raíces más preciadas de aquel movimiento «nacionalista»: el flamenco, la tauromaquia, la vida popular, el maleable ladrillo, la cerámica, la forja…